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Servicio de Prevención de Riesgos Laborales

El desarrollo del nuevo enfoque de las organizaciones más modernas, en sus sistemas de gestión en la Unión Europea, marca una serie de parámetros de calidad a tener en cuenta para un eficaz planteamiento de sus fines. Dichos parámetros de calidad rondan en torno a tres pivotes fundamentales, como así se ha recogido en algunas normativas, como son: la calidad en el producto, el respeto al medio ambiente y la seguridad y salud de los trabajadores de la empresa.

La presentación que realizamos se centra en la seguridad y salud de los trabajadores, dada la repercusión social, económica y laboral que ello refleja. Repercusión social en el daño personal y familiar que dejan los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales; económica debido a los costes en resarcir los daños que ellos producen; y laboral debido a perjuicios ocasionados a la empresa cuando un trabajador debe recuperarse de un suceso, o en el peor de los casos deja de existir, y se debe incorporar, con el consiguiente coste para la empresa en la selección e incorporación y aprendizaje, de un nuevo trabajador.

La legislación europea, mediante la directiva 89/391/CEE, llamada Directiva Marco de medidas para promover la mejora de la seguridad y salud de los trabajadores, y la nacional, mediante la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales configura la actividad preventiva como un conjunto de medidas a implantar en la empresas públicas y privadas para la mejora de las condiciones de trabajo y reducir los riesgos laborales que sufren los trabajadores.

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, sensible a los riesgos inherentes a los puestos de trabajo de sus empleados públicos, y en algunos casos, al resto de la Comunidad Universitaria, proyecta la prevención de riesgos laborales a través de la implantación de un sistema dentro de la organización, para prevenir los daños al conjunto de miembros de la Comunidad que la integran.

Nuestra institución académica establece en sus Estatutos, dentro del título preliminar referente a la naturaleza, misión, objetivos generales y competencias de la universidad que «en el desarrollo de sus actividades, la Universidad dará prioridad a aquellas cuestiones que afecten de manera general al presente y al futuro de Canarias, a la mejora global de la calidad de vida de sus gentes y a la consecución de un desarrollo sostenible para el archipiélago»

Así, el sistema preventivo de riesgos en nuestra Universidad debe entenderse, a partir de dicha Ley, como un sistema relacionados con los otros sistemas: educación e investigación, personal, gestión económica y contratación de equipamiento y edificios, servicios generales, Unidad Técnica, etc.

Para la puesta en práctica de la actividad preventiva se exige que exista un órgano especializado, que la Ley denomina Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, y que lo define como el conjunto de medios humanos y materiales necesarios para realizar las actividades preventivas, a fin de garantizar la adecuada protección de la seguridad y salud de los trabajadores, en particular en nuestra organización, de los empleados públicos que integran la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El Servicio de Prevención, de carácter interdisciplinar, deberá proporcionar el asesoramiento y apoyo de cara al diseño, aplicación y coordinación de los planes y programas de la actuación preventiva; la evaluación de los factores de riesgo; la información y formación de los trabajadores; la prestación de los primeros auxilios y planes de emergencia y la vigilancia de la salud de los empleados de la universidad.

La seguridad y salud, como objetivo primordial de la calidad en la organización y como deber a los empleados públicos que la integran, debe ser una actividad de la que nos ocupemos todos, cada uno según nuestro grado de responsabilidad. A ello hay que llegar aportando y reclamando la información necesaria, colaborando en la actividad preventiva según la función que se nos encomiende en la misma y cumpliendo nuestra misión en los planes que entre todos construiremos.

Para la eficacia de sus actuaciones y conforme a las características y dimensión de la Universidad, el Servicio está formado por las cuatro especialidades que contempla la normativa, en una apuesta decidida por alcanzar mayor eficiencia. Las especialidades con que se cuenta son: Seguridad en el Trabajo, Ergonomía y Psicosociología aplicada, Higiene Industrial  y Medicina del Trabajo. Las dos primeras se desarrollan con medios propios de la universidad con personal en posesión de la titulación requerida por la Autoridad Laboral. Para las otras dos especialidades, la Universidad se provee del concierto oportuno con un servicio de prevención ajeno debidamente acreditado por la Autoridad Laboral.

Asimismo, la Ley combina la necesidad de una actuación ordenada y formalizada de las actividades de prevención con el reconocimiento de la diversidad de situaciones a las que se dirige en cuanto a la magnitud, complejidad e intensidad de los riesgos inherentes a las mismas, otorgando un conjunto suficiente de posibilidades para organizar de manera racional y flexible el desarrollo de la acción preventiva, garantizando en todo caso la suficiencia del modelo de organización elegido.

Siguiendo este criterio legal, plasmado en su exposición de motivos, se integran en el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales otras unidades, disciplinas y actividades que esta Universidad ha venido implementando, en función de los riesgos específicos a los que puede encontrarse expuesto su personal por las actividades que en la misma se desarrollan y que, por ello, se han considerado necesarias para asegurar la adecuación de los medios de prevención a los riesgos existentes. Tal es el caso de la Unidad de Protección Radiológica, la retirada de residuos peligrosos y la prevención de la legionelosis.

Las actuaciones de cada una de las unidades deben estar coordinadas mediante procedimientos y protocolos según la normativa. La Ley exige que las actuaciones deben ser prioritariamente las de mayor riesgo y gradualmente las demás, de ahí que se exija una planificación global. Las evaluaciones de riesgos elaboradas por los técnicos del Servicio tendrán que estar sujetas a lo previsto en el artículo 5 del Reglamento de los Servicios de Prevención, esto es, que tendrán que proporcionar confianza en sus resultados y cuando haya que realizar mediciones, éstas se podrán llevar a cabo según lo previsto en normas UNE, las Guías del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, Normas internacionales o guías de otras entidades de reconocido prestigio.

En resumen, el Servicio de Prevención es el órgano especializado que trata de analizar los puestos de trabajo y las condiciones del trabajador para que las tareas que realice no repercutan, o lo hagan de la menor manera posible, en su salud. A partir de las normas legales y técnicas, así como de la participación de los empleados públicos se trata de eliminar o reducir los riesgos laborales. Con tu colaboración se podrá proteger mejor tu salud y la del resto de compañero.